La vocación no se trata de un aspecto predeterminado o innato de la persona, ni tampoco es un decisión del momento, la vocación es un constructo que se va formando y construyendo a lo largo de nuestra vida, en donde vamos poco a poco adquiriendo y reconociendo diversas habilidades y destrezas personales. Como vemos la vocación se va formando entonces desde los primeros años de nuestra educación, sin embargo cuando vamos culminando la escolaridad es donde debemos realizar una introspección profunda para poder identificar cual es nuestra vocación, y es aquí donde se hace fundamental realizar una orientación vocacional.

La orientación vocacional tiene como objetivo analizar y solucionar la problemática vocacional que atraviesan muchas personas antes de elegir una carrera, como es el caso de los escolares de 4to y 5to de secundaria y de los recién egresados del colegio, o también esta orientación se realiza durante el transcurso de una carrera profesional y/o técnica, en el caso estudiantes que no se sienten a gusto ni satisfechos dentro de la carrera que eligieron. Dentro de esta práctica se realiza una exploración, mediante una batería de pruebas psicológicas, de diversos aspectos de la persona, como el área intelectual, afectiva, de la personalidad, hábitos de estudio y las aptitudes y actitudes vocacionales.

Se busca con la orientación vocacional, realizar un trabajo preventivo y proveer los elementos necesarios para posibilitar la mejor elección vocacional para cada individuo. Se busca entonces que la persona conozca sobre las habilidades que posee y en qué área puede llegar a desempeñarlas, para que en un futuro no tengan la opción de haberse equivocado en su elección.

El proceso consta de tres etapas:

Primera etapa

Primer contacto.

Entrevista personal a la persona interesa y padres en caso ellos costeen la educación. Espacio que permite el diagnostico personal y la elaboración del proyecto de vida del cliente, considerando la realidad de las oportunidades académicas y laborales del medio.

Segunda etapa

Aplicación de instrumentos de evaluación.

Evaluación completa en las siguientes áreas de:
• Intelectual
• Emocional
• Personalidad
• Hábitos de estudio
• Aptitudes y actitudes vocacionales

Tercera etapa

Entrega de resultados y asesoría

Entrega de informe psicológico y retroalimentación a los beneficiarios de los resultados obtenidos en la evaluación, y asesoría sobre las opciones formativas disponibles y vigentes.